jueves, julio 29

Entrevista

Edith Cantor, refiriéndose a la sociedad tachirense

“Las personas no tienen cultura para tratar a los adultos mayores”



Los 18 años de experiencia en el campo de la geriatría y su vasta experticia en el trato hacia el adulto mayor parece darle autoridad a Edith Cantor, geriatra y médico familiar, para realizar un breve diagnóstico de la situación actual del adulto mayor en la entidad tachirense. En pocas palabras comenta: “el adulto mayor es menospreciado y considerado un producto de desecho”.

Esta aseveración la sustenta en la inexistencia, a su juicio, de “programas interesantes” a nivel de pensión, salud y planificación de la ciudad. Cantor precisa esta radiografía social al decir: “no se puede pretender que con 580 bolívares, el adulto mayor pueda comprar sus medicinas y alimentarse… o que sus rodillas no resientan las empinadas subidas y bajadas de las calles.”

Partiendo de su explicación, ¿podría hablarse de una falta de cultura en la sociedad tachirense hacia el trato del adulto mayor?

Definitivamente. Las personas no tienen cultura para tratar a los adultos mayores, empezando que en la casa es muy raro que el abuelo conviva con el resto del núcleo familiar. Siempre es relegado hacia las zonas más apartadas y sólo sirve en la casa mientras ayude, cuide los nietos, pueda cocinar, limpiar, etc. Cuando eso deje de pasar o simplemente se enferme son considerados un estorbo y es allí cuando la familia comienza a buscar un sitio donde recluirlo y desentenderse de él.

¿Cuál considera es la solución más inmediata para cambiar esa imagen del adulto mayor?

Lo más factible es crear programas de prevención dirigidos a los niños. El contacto del niño con el adulto mayor a través del juego, la lectura le permite al niño identificarse con él y de esta manera se va a erigir como un defensor de su abuelo.

Por ello, siempre recomiendo que en los hogares donde no haya un adulto mayor, bien sea porque falleció o vive en otro lugar, los padres del niño lo coloquen en contacto con otras personas mayores para que así el niño se familiarice con él y crezcan con esa identidad.

¿Qué propone para crear ese vínculo?

Una opción es buscar adultos mayores lúcidos y autovalidos que puedan compartir con los niños desde preescolar. Inculcar la relevancia del adulto mayor en los niños es fundamental para transformar la imagen tan precaria que se tiene del adulto mayor, pues ellos están en pleno proceso de construcción de su imaginario social.

Y la familia en general, ¿cómo debe tratar al adulto mayor?

Con el adulto mayor hay que tener es mucho amor y paciencia. Esto significa básicamente que hay que darle el lugar relevante que se merece dentro del hogar. Hay que hacerle sentir la importancia que él tiene dentro del núcleo familiar.

En la población tachirense ¿el adulto mayor tiene ese lugar de relevancia?

Lamentablemente no. En el Táchira y otras zonas del país existe lo que yo llamo la triada del adulto mayor, esto es que cuando el adulto mayor se enferma, es pobre y pasa la mayoría del tiempo solo en la casa porque su familia “trabaja” –abandono familiar- la familia lo que hace es recluirlo en un centro de atención, visitarlo los primeros tres meses y después no recuerdan que existe.

En cuanto a las enfermedades, ¿cuáles son las patologías físicas más frecuentes en el adulto mayor?

En esta última etapa de la vida, las enfermedades crónicas degenerativas son las más comunes. Estas son la diabetes, la hipertensión, la artritis, la osteoporosis, el lumbago, el alzheimer y el parkinson, padecimientos que deterioran progresivamente la autovalidez del adulto mayor y se reflejan en la disminución del número de actividades de la vida diaria que pueda realizar.

¿Cómo prevenir esas enfermedades?

La prevención comienza desde la alimentación. Para mí el 99,99% de las enfermedades se deben a la mala alimentación que el adulto mayor trae desde la juventud. En esa etapa de la vida es muy común consumir en exceso harinas, grasas y azúcares que cuando la persona llega a los años 50 es cuando se manifiestan las consecuencias de sus malos hábitos alimenticios. Por eso yo siempre les digo a mis pacientes y a sus familiares para llegar a una vejez sana hay que alimentarse bien en la juventud, pues en esta etapa de la vida para ya es muy poco lo que se puede remediar.

Específicamente, ¿qué terapias físicas puede realizar el adulto mayor en su casa para mejorar su salud física?

Principalmente caminar por lo menos media hora diaria en espacios abiertos. Si al adulto mayor, por ejemplo, le duele las piernas con mayor razón debe caminar. Este simple ejercicio físico le puede ayudar en el tratamiento de las varices, la artritis, la osteoartritis, la osteoporosis, la osteopenia

Cuando esté sentado o descansando, puede realizar movimientos circulares suaves a nivel del cuello y la cabeza. Mover la cabeza de adelante hacia atrás y de un lado hacia el otro. En principio puede ser doloroso, pero luego comienza a desaparecer y sentirse la mejoría. Estos simples movimientos le permiten al adulto mayor mejorar la circulación de la sangre en el cerebro, la memoria y al mismo tiempo disminuye el estrés.

En cuanto a la infraestructura del hogar, ¿qué elementos físicos deben existir para brindar una mejor calidad de vida al adulto mayor?

Las casas deben tener pasamanos de modo que los adultos se agarren de estos y no de las paredes, las puntas de las puertas y mesas deben ser redondas. En los baños, el inodoro se recomienda sea alto -ellos pueden agacharse mucho ya que le duelen las rodillas y la columna-, debe haber un banquito especial anti resbalante para lavarse los pies y colocar agarradores debajo de la ducha.

En las otras áreas de la casa, se recomienda no existan adornos y alfombras con las que puedan tropezar y caer fácilmente, el piso de toda la casa debe ser antiresbalante o en su defecto los zapatos del abuelo… y por el último, en las áreas más frecuentadas por el abuelo debe haber un buen espejo.

¿Por qué es necesario que se vean en el espejo?

Ellos necesitan tener una visión de su cuerpo e identificarse con su envejecimiento y apariencia corporal, para que a nivel psíquico vayan aceptando su envejecimiento y se acepten, con sus canas y arrugas.

Cantor al finalizar la entrevista asegura que el cuidado del adulto mayor es cuestión de clases sociales: “A mis consultorio acuden son personas de clase media alta… personas que han tenido la oportunidad de viajar o simplemente documentarse de la importancia que merece la geriatría en el cuidado de la última etapa de la vida”. Al preguntársele sobre otra razón no duda en decir: “para las personas de clase baja las enfermedades físicas del adulto mayor son sólo cosas de viejos. Este es un terrible error compartido en la sociedad tachirense”.

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